domingo, 7 de agosto de 2011

JAPÓN ES UNA JUNGLA

La idea que se tiene de Japón en España (o al menos la que yo tenía) es la de un país de acero, cristal y hormigón. También neones, autopistas elevadas y demás. Cuando llegas aquí ves que, efectivamente, hay mucho de todo eso. Pero no solo. En Japón solo es habitable entre un 20 y un 30% del territorio (el resto es muy escarpado). Eso hace que las zonas habitadas estén muy saturadas de población y edificios, y que no haya demasiados espacios abiertos.

Pero la climatología también influye mucho. La elevada humedad y la alta pluviosidad que tenemos hace que en cualquier sitio aparezca vegetación y que se desarrolle muy rápido. También hace que tengamos una densidad de bichos impresionante, claro, pero de eso iremos hablando con más calma otro día.

El lugar donde vivo está situado, más o menos, en el centro del siguiente mapa. Jugando con él podéis ver que hacia el Sur está el mar, y hacia e Norte la montaña. De hecho estamos bastante elevados en uno de esos montes, lo que hace que de vez en cuando nos visiten los jabalíes. Ya lo conte aquí, aquí y aquí.


Ver mapa más grande

Por otro lado la densidad de casas no es tan grande como más cerca del mar. Muchas casas tienen su parcelita o su jardincito. Además, hay una torrentera al lado de casa, y por las cunetas de las calles baja agua constantente, llueva o no llueva. De hecho son más acequias que cunetas, ya lo enseñaré algún día.

El caso es que, en los terrenos comunes del edificio en el que vivo, la vegetación crece de lo lindo, así que la cortan todos los años. Ayer vinieron los de la empresa que hace ese mantenimiento y nos pelaron una ladera que se nos pone que parece que va a salir tarzán de un momento a otro.

Así es como queda la ladera después del "pelao" (está todo cubierto por una malla, porque si no, con lo que llueve, nos quedaríamos sin ladera en un pis pás)


Y así es como estaba antes


Todo eso, en un año de calendario. La verdad es que durante el año no crece gran cosa. Pero con la estación de lluvias, en Junio o así, se dispara el tema y no hay quien lo pare...

viernes, 5 de agosto de 2011

JAPÓN, LA HISTORIA DE UNA NACIÓN

Hace unos días acabé de leer un libro de historia de Japón. Se titula "JAPAN The Story of a Nation".


Este libro lo escribió un señor llamado Edwin O. Reischauer (enlace en inglés). Este hombre nació en Japón, donde vivió hasta los 17 años. Participó en la Segunda Guerra Mundial como asesor de inteligencia, y fue profesor de Harvard y embajador de los EEUU en Tokio durante cuatro años.

El libro se elaboró a partir de la formación sobre Japón que impartía a oficiales de inteligencia durante la guerra. Esto, junto con el profundo conocimiento del país por parte del autor, influyo en que escribiera como quien habla, sin apoyarse en documentación adicional más de lo mínimo imprescindible. Así, el tono del libro es ameno, como si etuvieses oyendo una clase, y no presenta profusión de fechas que te vuelvan loca la cabeza.

El libro fue revisado y ampliado varias veces, incluyendo la época posterior a la guerra, el boom económico, los problemas del crecimiento, hasta cubrir a la década de los ochenta. El autor murió en 1990 de complicaciones de una hepatitis que contrajo 25 años antes, al recibir una transfusión de sangre como consecuencia del apuñalamiento en Japón por parte de un chalao.

La reducida oferta de libros en español (al menos en mi zona) hace que me decante más por leer en inglés. Aunque aún no lo disfruto igual que leer en español, cada vez se acerca más. La velocidad de lectura también va aumentando con la práctica. Aunque en Japón el nivel de inglés es lamentable (peor que en España, diría), venir a vivir aquí ha hecho mucho por mi inglés. En la tele veo programas, series o películas en inglés, igual que hacía en España, pero la falta de subtítulos en español hace que el nivel de comprensión también vaya aumentando. En el cine, más de lo mismo.

domingo, 24 de julio de 2011

QUEDADA DE RICACHOS?

Paseando por Kobe, nos hemos encontrado con una fila de coches que me hacen pensar que había una quedada de ricachones en alguna de las cafeterías de la zona. Uno detrás de otros había (mal) aparcados los siguientes:

Para empezar la fila, un Ferrari 512. Atención al dedo del fotógrafo en la parte superior izquierda y a las japonesas con sombrilla al fondo. Hacía un sol de justicia.


Detrás de él, el único japonés de la serie, un Honda NSX.


Detrás del NSX, otro Ferrari 512. ¿Habría 2x1 de oferta? No creo...


Más atrás había un Porsche GT3.




Detrás, creo que el más baratito (no entiendo mucho de precios). Un Porsche Boxter.


Después un Lotus. Pequeñito, pero no creo que sea muy barato...



Y para rematar, un Corvette.




No todos los días se ve un grupito de este porte, ¿no?

lunes, 4 de julio de 2011

ES QUE CON EL TSUYU...


No es por poner excusas, porque la verdad es que soy un perro. Pero con el tsuyu, la estación de lluvias, me aplatano bastante para según que cosas, entre ellas el blog. Tenía un par de cosillas que enseñar en el blog de antes de que empezara la época del lluvias, y a ver si me pongo uno de estos días.

De la estación de lluvias ya he hablado alguna vez. Durante la primavera hay un punto en el que en Kobe hace mejor tiempo que en Madrid. Aquí hay una primavera en condiciones, cuando te florecen los cerezos (al principio de la primavera) y da gusto ir por la calle del tiempo que hace, ni frío ni calor, simplemente perfecto. En Madrid, como dice mi mujer, no hay primavera. Se pasa de invierno a verano sin más ni más.

Después empieza a llover, el famoso tsuyu, y en Madrid empieza a hacer más calor que aquí. Allí ha llegado el veranito y aquí llueve como si en el garaje, en vez de coche, tuviéramos un arca. No exagero si digo que nos salen ranas en casa, el otro día me crucé con una mientras salía (aún dentro del jardincito de casa). Era de noche y la foto que le tiré con el móvil no salió, fue una pena. En el blog hubiera quedado fenómena.

La cosa es que esa idea, el que en Madrid sea veranito, las terrazas, las cervecitas en la calle en la Latina, y aquí llueva lo que llueve (este año no ha sido poco) me deprime un poco bastante. Porque lo que viene después no es mucho mejor: calor húmedo y pegajoso como para darte siete duchas diarias.

Pero ya llegará el otoño. De ese si tenemos. No como en Madrid...

viernes, 6 de mayo de 2011

EL CASO DEL YAKINIKU

Una de las noticias que no se cae de los periódicos y telediarios estos días es (además del tema Bin Laden) lo que yo llamo "El caso del yakiniku".

Por Yakiniku entendemos un tipo de restaurantes en los que los clientes se cocinan su propia carne en una especie de parrillas que hay en el centro de la mesa. Son un tipo de restaurante que viene de Korea, aunque ya están muy introducidos en la gastronomía japonesa. Típicamente, la sociedad japonesa dejó de comer carne con la llegada del budismo, y no fue hasta épocas históricas relativamente recientes que se volvió a consumir (más información en la wikipedia, aquí).

La cosa es que, en una cadena de restaurante Yakiniku, se han dado casos de contaminación alimenticia, llegando a morir (por ahora) cuatro personas, pero han sido hospitalizadas unas treinta. La contaminación se ha debido al hecho de consumir cruda carne no habilitada para ello.

En las noticias de los diferentes canales no dejan de sacar al presidente de la cadena de restaurantes donde se han dado los casos pidiendo disculpas, llorando y haciendo reverencias.

El presidente de la compañía Food Forus

La foto está tomada de este artículo, en inglés, del Japan Times.

Yo, lo de comer pescado crudo lo entiendo, y como sushi y sashimi de vez en cuando, pero lo de la carne cruda es algo que no me entra en la cabeza. Chico, por lo menos pasarla un poco por la plancha.

domingo, 24 de abril de 2011

SHOTARO CUMPLE 3

Este fin de semana hemos celebrado el cumpleaños de mi sobrino Shotaro. Tres añazos ha hecho ya (bueno, los hará pasado mañana). Es increíble como pasa el tiempo. En el blog no pongo fotos del crío, pero ahí va la tarta con un Pikachu, como mandan los cánones.

Tarta de cumpleaños, con Pikachu

Previamente nos habíamos puesto como el Kiko. Ahí va una foto de la mesa antes de sentarnos a zampar:

La mesa, antes de empezar

Teníamos sushi, karaage (pollo frito), ensalada, sopa de verdura con salchichas... y cervezita Asahi para mi, que soy el único que pimpla en esta familia (mi cuñado tenía que conducir después).

Vamos, que entre como he comido, los dos botes de cerveza que me he bebido, y que en la tele daban béisbol, me he echado una siesta en el sofá que no me ha sangrado la oreja de milagro...

jueves, 21 de abril de 2011

OKINAWA (XI) - ÚLTIMO DÍA

Nuestro último día en Okinawa amaneció lloviendo. El sol no se asomó prácticamente nunca desde que llegamos, y así seguiría. Durante el día chispeó, pero no fue nada serio. Como nos volvíamos esa tarde, echamos la maleta al coche y nos dirigimos a Naha. La idea era ver un poco la capital y estar cerca del aeropuerto para cuando tocara volverse.

De camino nos encontramos con una carrera popular que nos hizo desviarnos un poco de lo que nos indicaba el GPS del coche. No eran pocos los que corrían, no...

Carrera popular de camino a Naha

Una vez llegamos nos dedicamos a curiosear entre las tiendas de recuerdos, de ropa militar procedente de las bases americanas (sobre todo usada), etc. Una cosa que me llamó la atención fueron la cantidad de frascos con serpientes metidas en alcohol que había en las tiendas. Parece ser que esto viene de la medicina china, y beber estos mejunjes dan virilidad. Yo, como soy de Chueca, pasé... cada frasco era un dinero, ¿eh?

Frascos con serpientes en alcohol

Luego nos perdimos un poco por un mercado de por allí. Mucho producto del mar y pocas fotos buenas.

Langostas y unos moluscos enormes, todo vivo...

También nos encontramos con una caja de Dragon Fruits, fruta a la que dediqué una entrada en el blog hace algún tiempo.

Dragon Fruits

Además, pude cumplir un sueño que tenía cuando chaval: probar la caña de azúcar. En una tienda del mercado te la preparaban para beber en el momento. La senora trituraba las cañas en una máquina y te servía el jugo en un vaso.

La señora triturando la caña

Estado de la caña después de pasar por el aparato

Resultado del proceso

La verdad es que el juguillo (que compartimos) estaba bien rico. También compramos un paquete de caña preparada para masticar (le quitan la parte de fuera). En este caso el proceso es el mismo que con la máquina, pero lo haces con los dientes. El jugo de la máquina es más recomendable.

Caña de azúcar lista para masticar

Era como masticar los lapiceros del cole, pero mucho más dulce y jugoso, dónde va a parar.

miércoles, 20 de abril de 2011

OKINAWA (X) - EL CABO HEDO

Después de la paliza que nos dimos con el kayak, no teníamos el cuerpo para muchos trotes. Así que tomamos la carretera de la costa y nos fuimos a la parte más al norte de la isla: el cabo Hedo. Por el camino hicimos alguna parada, como esta, para ver las vistas.

Vistas de camino al cabo Hedo

Cuando llegamos, nos encontramos con una zona muy escarpada, donde las rocas sobresalen entre la densa vegetación. Parece ser que a esta zona huyeron numerosas familias para protegerse de los bombardeos durante la batalla de Okinawa, que mencioné el otro día.

Vista desde el cabo Hedo

Como siempre, el tiempo no era demasiado bueno. Por lo menos no llovía (aún), pero el mar estaba bastante oscuro, y golpeaba con fuerza contra la rompiente.

Rompiente

En lo alto del promontorio había un poste, con la leyenda "Que la paz prevalezca en la tierra". Estaba en escrito en inglés y en japonés.

May Peace Prevail On Earth

Lo que no me esperaba cuando rodeé el poste era encontrármelo escrito también en Español, ¡pero ahí estaba!. También en gabacho, por si acaso... aunque eso no lo saqué en la foto.

Que la Paz Prevalezca en la Tierra

No es mal mensaje para cerrar una entrada del blog. ¡Hasta mañana!

lunes, 18 de abril de 2011

LOS CEREZOS DEL BARRIO

El otro día publicaba una entrada acerca de los cerezos que habíamos ido a ver al templo Kiyomizu, en Kyoto. Me preocupaba dar la impresión de que los cerezos son una cosa localizada solo en ciertas partes, como pasa en España. Aunque hay lugares especialmente bonitos por la cantidad de cerezos, por lo tupido de sus copas o por el entorno en el que se encuentran, la verdad es que en Japón hay cerezos por todas partes.

De ahí que me echase a la calle, armado de cámara y bicicleta, para hacer unas fotos de los cerezos que hay cerca de casa, en el barrio donde vivo. Ninguno está a más de tres minutos en bici de casa. La idea no fue mala, porque el mismo día hizo un viento que nos dejó a los cerezos un poco más desnudos, hasta el año que viene. El entorno no es lo mismo que Kiyomizu, pero vaya, tampoco está mal...

Un cerezo llorón

Este parque, con un pequeño lago, está al lado de la estación

Otra vista del mismo parque

El mismo parque, una vez más

Lo izquierda es una red que evita que se vayan fuera del colegio las pelotas de béisbol

Este es un parque infantil, distinto del parque con lago que hemos visto antes

Una de las casas del barrio, con un señor cerezo en el jardín

En este estacionamiento ya se amontonaban los pétalos de las flores caídas

Y con esta entrada parece que nos vamos despidiendo de los cerezos... hasta el año que viene...

jueves, 14 de abril de 2011

OKINAWA (IX) - KAYAK

En nuestro tercer día en Okinawa nos fuimos a hacer una excursión en kayak. Nos fuimos a la parte norte de la isla donde, según nos enteramos luego, intentan florecer económicamente mediante este tipo de empresas, ya que la población abandona la zona para ir a sitios más poblados.

Embarcación que compartí con mi señora

Después de unas rápidas lecciones (era nuestra primera vez) nos pusimos en marcha. Nuestro instructor (y guía) era un tío bien salao.

Nuestro instructor y guía

El embarcadero está cerca de la desembocadura del río al mar. Nosotros nos pusimos en marcha río arriba, para visitar el manglar típico de esa zona. El que no sepa lo que es un manglar puede hacer los deberes aquí. Tranquilo, que te esperamos.

Por aquí subiríamos, chino chano, río arriba

El fenómeno que teníamos por guía, ya amigo a esas alturas, nos contó muchas cosas muy interesantes sobre los manglares. Algunas se me deben haber olvidado ya, pero de otras me acuerdo. Lo bueno es que lo vimos en directo, y gracias a la canoa lo pudimos tocar, literalmente.

Una zona no muy densa, pero que permite ver las raíces cuando el agua se había retirado un poco

Una de las cosas curiosas era la flor y semilla de la planta. Más que semilla, semillón. Parece que en el agua toma una posición vertical, buscando el mejor sitio y condiciones para enganchar y hacer brotar un nuevo mangle.

Flor y supersemilla del mangle

Los manglares son una protección natural contra los tifones y los maremotos. Nos contaba nuestro guía que, en tiempos, era muy típico meterse en el manglar hasta que pasara el tifón. Hoy día las viviendas son mucha más seguras que entonces. También son buenos descontaminadores del medio, y zonas de mucha biodiversidad.

Un caracolillo que nos encontramos en nuestra visita

Tampoco se me olvida el tacto del barro entre las raices de los mangles. Muy diferente al lecho del centro del río, y con una consistencia que os podréis imaginar al ver la foto.

El barro entre las raíces del manglar

El agua del mar fluye río arriba con las mareas, así que la salinidad es muy alta. Ninguna planta "normal" viviría con esa cantidad de sal, pero los mangles han creado un sistema para defenderse. Parece ser que acumulan el exceso de sal en algunas hojas, que acaban por amarillear y caer, salvando al resto de la planta.

Hoja amarilla por la sal

Venían con nosotros, como compañeros de "expedición" un padre con su hija e hijo. Estaban en Okinawa celebrando el 60 cumpleaños del padre, y la madre declinó el tema canoa. Solo hicieron la excursión por la zona de manglar, pero Hitomi y yo quisimos alargar y salir al mar hasta el arrecife.

Nuestros compañeros de expedición, atendiendo al guía

Nos hizo un día nubladillo, pero de los mejores que tuvimos ese fin de semana (al menos no llovía). Lo malo es que en las fotos no se puede apreciar el azul verdoso del agua, que en vivo se intuía. En verano esto tiene que ser una pasada.

Aprovechando un descansito para contarnos alguna cosa

La salida al arrecife fue dura, mucho mas que dar paladas en el tranquilo río. Salimos bastante lejos, hasta el arrecife, justo donde el mar empieza ganar profundidad y se pone de color oscuro, casi negro. No hicimos muchas fotos, pero alguna de los habitantes de las rocas si hicimos. Nada escapaba a los ojos y la curiosidad de nuestro guía.

Una concha marina con su habitante, a los que devolvimos al mar inmediatamente

Como la cámara era sumergible podíamos meter la mano en el agua y ver que sacábamos. Sin apuntar era complicado, y el movimiento de la canoa tampoco ayudaba mucho. Pero algunos pececillos azules entre los corales si que pudimos "cazar"

Pececillos entre los corales

Cuando volvimos, la marea había bajado tanto que nos costó llegar al embarcadero, a pesar de que las canoas tienen muy poco fondo. A esa hora, subir hacia el manglar en canoa era imposible. Entonces, ya en el club, llego una de las mejores experiencias del día: la ducha caliente antes de volvernos.