viernes, 17 de febrero de 2012

TERCERA PARADA: SAO PAULO (II)

En nuestro segundo día en Sao Paulo íbamos a estar bastante ocupados. No solo teníamos una boda por la tarde (y noche), sino que queríamos aprovechar la mañana para hacer un poco el turista, puesto que al día siguiente dejábamos Sao Paulo para ir a... bueno, ya lo contaré más adelante. Así que no pusimos en ruta, y nos fuimos a vagabundear un poco por el centro.

De turisteo por el centro de Sao Paulo

Aprovechamos para subirnos a la torre del edificio Banespa. Es el edificio del BANco del EStado de sao PAulo. Actualmente forma parte del grupo Santander, y dicen que es parecido al Empire State Building.

A punto de subirnos a la terraza de la torre Banespa

Cuando estás arriba te das cuenta de que, efectivamente, la ciudad es enorme. No es solo la más poblada de Brasil y Sudamérica, sino de todo el hemisferio sur.

Vistas desde la torre Banespa

Vistas desde la torre Banespa

Vistas desde la torre Banespa


Después nos fuimos al mercado central, que estaba a un paseíto. Las calles, ya eran un poco de otra manera.

De camino al Mercado Central


El edificio del Mercado tenía muy buena pinta, y desde fuera parecía bastante grande.

El Mercado Central


No nos engañábamos, era muy amplio.

Interior del Mercado Central


Allí nos encontramos con carteles curiosos: "Presunto Pata Negra". No es que se dude de la autenticidad del jamón, es que en Portugués, jamón se dice "presunto".

Presunto Pata Negra


Pero nosotros lo que comimos fueron bocadillos de mortadela, muy típicos (por lo que nos habían comentado) del lugar. 25 láminas de mortadela conté yo en el mío.

Mortadela hasta que te salga por las orejas


Naturalmente, si no es por la cerveza, aquello se haría más duro de tragar. Pero en Brasil cerveza no falta, y es uno de los sitios en los que te la ponen más fría. En todas partes ves carteles de "cerveja, bem gelada", y la verdad es que viendo ciertos grifos de cerveza no te cabe la menor duda.

Cerveja, bem gelada

Después de dar cuenta de los bocatas nos tocaba retirarnos, pues esa tarde nos tocaba boda. Además, hacernos amigos de ese otro gran mito Brasilero: la Caipirinha

De Boda

La Caipirinha

jueves, 16 de febrero de 2012

TERCERA PARADA: SAO PAULO (I)

Pues eso, que después de París y Madrid, mientras mi mujer se volvía hacia el frío invierno japonés, yo echaba la ropa de verano a la maleta y me iba a Brasil como estaba mandao.

La cosa es que se casaba el Pablonchi, una de las viejas glorias de cuando yo era un tío currante y trabajador que se ganaba el pan con el sudor de su frente. Los lectores fieles de este blog a lo mejor recuerdan cuando vino a Chile desde Sao Paulo a echar un fin de semana.

La cosa es que también se vino a Japón a mi boda Shinto, formando parte de aquél mítico escuadrón ninja que fue el terror de los salones recreativos japoneses durante unos días de 2009, cuando nos casamos otra vez.

Vaya, que después de venirse a Japón desde Sao Pulo a mi boda, no iba yo a dejar de hacer todo lo posible por devolver el detalle. La cosa es que gran parte del escuadrón ninja se reunió de nuevo para formar el escuadrón Ipanema.

Como siempre, hubo camiseta conmemorativa


Lo primero que hicimos según llegamos a Sao Paulo fue irnos a comer una churrascaría. El sitio iba a precio fijo, y te iban trayendo carnacha hasta que sacabas la bandera blanca. Las bebidas, aparte.

Ojo, que ese precio es solo para mujeres


La estrella de la carne es la picanha, un corte de carne de vacuno que íbamos a comer repetidamente durante el viaje.

La picanha


En la foto anterior puede verse que el servilletero tiene una pestaña verde, que quiere decir que los camareros te siguen trayendo carne hasta que la pones en otra posición, roja, para que te dejen un ratillo tranquilo. El baño del restaurante también era interesante, porque te permitía restaurar la dentadura despues de zamparte medio brontosaurio: no faltaban enjuagues, seda dental...

De ahí nos fuimos a echar un paseíllo por Sao Paulo (para bajar ese viaje de carne que nos habíamos metido). Nos fuímos a ver el barrio japonés (Sao Paulo tiene la mayor comunidad japonesa del mundo, fuera de Japón), que no es que fuese gran cosa (yo es que vengo mal acostumbrado, claro). También echamos un vistazo a la catedral metropolitana.

La Catedral Metropolitana de Sao Paulo, desde atrás

La Catedral Metropolitana de Sao Paulo, desde el frente


Después cena (más picaña), copas (no muchas) y a dormir, que al día siguiente habría turismo y boda. Previamente nos hicimos las fotos de rigor del escuadrón Ipanema:

Frente

De espaldas

martes, 14 de febrero de 2012

SAN VALENTÍN 2012

Ya he contado alguna vez cómo funciona el tema del San Valentín en Japón. En resumen: las chicas regalan chocolate a los chicos (no solo novios, también amigos, compañeros...) y ellos, pasado un mes, les regalan a ellas chocolate blanco en lo que se llama "White Day" (a ver si este año me acuerdo...).

Este año mi suegra y mi cuñada me han regalado una caja bastante grande de bombones al licor.


Es mejor no conducir después de comer de estos, que aquí el límite de alcohol al volante ¡¡es de 0,03!!

Yo le había dicho a mi mujer que no me regalara bombones (ando vigilando el peso, y con el chocolate si empiezo no paro). A pesar de eso llegó un paquete por correo, del que no aparecía remite. Yo creía que sería alguna amiga, pero no, venían de mi santa.


La cajita no tiene muchos bombones, pero es que también la cajita es comestible, pues está hecha de chocolate. Y además, con tarjeta en español... definitivamente, este año va a haber que comprar chocolate blanco para el White Day...

martes, 7 de febrero de 2012

SEGUNDA PARADA: MADRID

El mismo día de Nochebuena, cual anuncio de turrón, nos presentamos en Madrid. Hacía dos años justos que no volvía. Y es que cada dos años nos juntamos con mi familia materna a cenar, y una cena de 60 no es para perdérsela. Además, así ves a toda la familia del tirón, y no te tienes que volver loco a hacer visitas, que no llevábamos la agenda para muchos trotes.

El día de Navidad nos juntamos con mi familia paterna a tomar café. Son igual de salaos, pero el tema logístico de las cenas y las comidas se nos queda un poco grande. Y eso que por este lado son menos. En cualquier caso nos juntamos también, nos pusimos al día, y en los dos primeros días en Madrid nos pulimos las quedadas con la familia.

El resto del tiempo, hasta el día 4 de enero, se nos fue en ir viendo amigos, quedando con gente, cenas por ahí, conociendo a los niños que nos han nacido en los dos años que hemos estado fuera... una agenda repleta, que disfruté mucho. El día 4, mi mujer se volvía a Japón. Yo me iba a un destino un poco más cálido...

lunes, 6 de febrero de 2012

PRIMERA PARADA: PARÍS

Desde un país como Japón, que alguien en España no haya ido nunca a París, estando tan cerca, se ve como algo extraño. De hecho, mi mujer había estado y yo no. Yo también me arrepiento de no haberme movido más por Europa cuando todo estaba tan cerca. Ahora tiene peor arreglo, aunque estamos en ello. Así que, cuando planeamos nuestro viaje a España después de dos años sin volver, decidimos aprovechar la parada forzosa en París a que te obliga Air France (la compañía con la que fuimos) para pasar allí un par de días y ver lo más gordo.

Torre Eiffel desde Trocadero

Y es que en una ciudad como París, pasar dos días te permite ver sólo eso, lo más típico: Torre Eiffel, Arco del Triunfo, Jardines de las Tullerías, El Louvre (por fuera, si no despídete), paseítos por el Sena y por los Campos Elíseos, el Panteón...

Museo del Louvre

Nos ayudaban la fortaleza actual del Yen respecto al Euro y las ganas de ver lo más posible. El clima, para ser finales de diciembre, nos respetó bastante. Hubo uno de los días que nos cayó un chirimiri flojito durante un rato, pero eso tampoco nos echó atrás, aunque entristezca un poco las fotos.

Pinacoteca Nacional

Como era un par de días antes de Navidad, estaban puestas todas las luces y demás parafernalia navideña en los Campos Elíseos.

Luces de Navidad en los Campos Elíseos

Uno de los sitios que más me gustó fue el Panteón. Me gustaría que en Madrid tuviéramos un sitio donde estuvieran enterradas las grandes figuras de la ciencia o la literatura españolas. De la política más bien no, para qué nos vamos a engañar...

Pantéon

Muchas de las cosas hubo que verlas después de anochecido, pero casi era mejor así.

Arco del Triunfo

En fin, un par de días muy interesantes, en una ciudad en la que (salvando las distancias) te empiezas a sentir como en casa. Al fin y al cabo, después de dos años de carteles en japonés, llegar a un sitio donde las cosas están en francés lo vuelve todo un poco más inteligible (y eso que yo no hablo francés). Me pareció un lugar en el que podría vivir muy a gusto.

Entrada al metro con Restaurant de fondo

martes, 31 de enero de 2012

JET LAG

Estoy con un jet lag que me tiene dao la vuelta como un calcetín. Llegué a Japón el viernes por la mañana. A pesar de que ese día hice lo recomendado por 9 de cada 10 dentistas (dormir a la hora japonesa aunque te mueras de sueño todo el día), hoy martes sigo estando fastidiado.


Anoche me acosté a las 9pm, porque estaba reventado (haber vuelto a ir a la piscina y hacerme 2km puede tener algo que ver, a mis años). Pues bien, a pesar de estar más acabado que el negrito del cola-cao, antes de las 3am ya tenía los ojos abiertos como un búho que se fijase mucho.

La cosa es que cuando no tengo jet lag puedo dormir las horas que hagan falta. Después de despertarme y hacer un pis, puedo volver a la piltra y dormirme sin problemas. Pero chico, con el jet lag o te levantas o no te quedas tranquilo.

En fin, con los días irá pasando...

viernes, 27 de enero de 2012

VUELTA A CASA

Hoy he vuelto a casa después de un poquito más de un mes de ausencia. Después de pasar un par de días en Paris, unos cuantos más en Madrid, otros diez en Brasil (Sao Paulo, Iguazú, Río, Búzios) incluyendo un cruce de frontera a Argentina y una vuelta a Madrid a poner amistades al día hasta vete a saber cuándo.

A ver si voy enseñando alguna foto de alguno de estos sitios, pero hoy prefería contar cómo ha sido el desembarco con pocas palabras:
  • Vuelta a casa conduciendo. Parece que estoy más hecho a conducir aquí que en el mundo de los coches por la derecha.
  • Comida Tailendesa a domicilio. He llegado demasiado pronto como para ir del aeropuerto directamente a comer. Después, sacarme de sería imposible.
  • Deshacer maleta y poner lavadora. O lo haces en el momento o estás perdido. El jamón y el lomo han pasado sin novedad, aunque cuando los perros antidroga olfateaban la maleta he tenido un momento de tembleque...
  • Supersiesta espectacular. Por la noche no dormiré, parece.
  • Añoraba el MacBook Air de mi señora y la tapa calefactada del baño. Pero sobre todo, sobre todo, la hora del baño. Ahí si que los japoneses nos llevan ventaja. Que bien se acostumbra uno a lo bueno.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

JEAN RENO HACE DE DORAEMON

Hoy ha salido en las noticias que Jean Reno (actor francés de padres españoles) ha hecho de Doraemon, el gato robótico del futuro, en una serie de anuncios para Toyota. En ellos aparecen los protagonistas del manga de Doraemon, pero después de haber pasado el tiempo y haberse convertido en adultos. Ante los problemas de Nobita, Doraemon aparece, como siempre. Pero Doraemon es... Jean Reno. Un poco gordo, eso si.

La historia alrededor de la que circulan los vídeos es que Nobita no tiene coche. Cuando alguien aparece y lleva a Shizukachan, su novia (o tal vez ya mujer) en coche, Nobita se pone a llorar y entonces es cuando aparece Doraemon. Eso si, no le puede dar un coche porque no tiene permiso de conducir. La cosa es que, en Japón, la gente joven está perdiendo interés en poseer un coche, porque son caros, es necesario tener una plaza de aparcamiento para comprarlos, sacarse el carnet también cuesta un dinero y, además, el transporte público es mejor que decente. Toyota intenta, con estos vídeos, invertir esa tendencia para aumentar su mercado interior en un momento en el que, debido al aumento del valor del yen, pueden perder competitividad en el extranjero.

El primer video es uno de los anuncios, con subtítulos en inglés.



El segundo, el vídeo de las noticias de hoy, donde se ven escenas de otros anuncios.

viernes, 18 de noviembre de 2011

ELECCIONES (I). DIFERENCIAS

A pesar de que tengo pendiente contar acerca del fin de semana que pasamos en Seúl, dada la importante cita electoral que se vivirá en España en un par de días, voy a hablar un poco del tema.

Cuando estás en las quimbambas, como un servidor, y llega el momento, las cosas cambian a como se venían haciendo normalmente. Ya en las pasadas elecciones generales no voté, porque estaba viviendo en Chile en aquél momento y no llegué a inscribirme en el registro consular (mal hecho, aunque no solo por votar o no votar).

Fue entonces cuando me enteré del diferente concepto de sufragio que se tiene en España y en Chile (y otros países de Latinoamérica). En España votar es un derecho, pero nunca un deber (a no ser que sea "moral"). Esto es, debes estar atento a que tu inscripción en el censo electoral sea correcta, pero si luego decides no ir a votar no pasa nada.

En cambio, en Chile (y otros países más), la solicitud para ejercer el derecho al sufragio (inscripción en el censo) implica (o implicaba cuando vivía yo allí) el deber de ejercer el derecho (no hacerlo constituía un delito, creo). Esto es, o votas en todas las elecciones o no votas en ninguna. Esto es una putada desde el punto de vista de los españoles, cuyo nivel de abstención depende de si las elecciones son municipales, autonómicas, generales o europeas (en esas solo deben votar los familiares de los candidatos, dados los niveles de abstención que tenemos). Cuando además se tiene en cuenta que en Sudamérica no son raras las elecciones a varias vueltas, te das cuenta de que estar apuntado al censo puede no ser conveniente para ciertas personas. Por ejemplo yo tenía muchos compañeros que vivían en Santiago, pero que eras de partes muy remotas del país, y consideraban inconveniente tener que votar, porque les ligaba a tener que estar en una zona concreta en un momento concreto.

La consecuencia de ésto era la baja participación, sobre todo de los jóvenes, en temas electorales. Lo que ocurre es que esa baja participación no se refleja en términos de abstención, como en España, porque esa gente no está inscrita en el censo.

Otra diferencia, por supuesto, es que en las democracias americanas hay unas elecciones presidenciales y en España no. En España el presidente del gobierno es elegido por el parlamento (aunque lo normal es que sea el cabeza de lista de la agrupación con más escaños, podría llegar a no ser así).

En cuanto al sistema japonés, a pesar de haber acompañado a mi mujer a votar en algunas elecciones (en el enlace hay alguna curiosidad más), y a haber mirado un poquito por ahí, no soy ningún experto. Espero no decir ninguna barbaridad. En Japón hay dos cámaras, igual que en España. Al igual que en España, al presidente del gobierno o primer ministro lo elige la "camara baja" (en Japón, la camara de representantes). El número de parlamentarios es diferente (350 en España, 500 en Japón) y el método de elección también es diferente. En España se vota una lista de un partido, y en Japón se votan 200 representantes de modo nominal y 300 por medio de un sistema de representación proporcional (similar al nuestro, supongo). Tanto en Españ como en Japón se hace la elección por 4 años, a no ser que se disuelva antes el parlamento.

Las respectivas cámaras altas son algo más parecidas. Para empezar, el número de miembros es más similar (ahora hay unos 260 senadores en España, 252 consejeros en Japón). En España el Senado se elige una parte en las elecciones y otra por las cámaras autonómicas en función de tantos senadores por provincia más una variable en función de la población. En Japón, la cámara de los consejeros también se forma en dos partes, una parte mediante circunscripciones y otra mediante una circunscripción única mediante un sistema proporcional.

Hala, mañana cuento alguna cosa más si os portáis bien, ¿ok?

domingo, 30 de octubre de 2011

ESCAPADA A AWAJISHIMA (VI)

Hace mucho que no escribía en el blog. Si es que soy un dejao... En fin, me había quedado contando acerca de nuestra escapada a Awajishima, que hoy termino. Cerramos el viaje acercándonos a una granja de arándanos. Para llegar hubo que echar un poco de carretera, pero las vistas eran magníficas:



En la granja, y por el precio de la entrada, te puedes comer todos los arándanos que quieras, además de llevarte una tarterita con todos los que te quepan.


Eso si, los tienes que recoger tu mismo de los arbustos.


También tenían tomatitos cherry, que me gustan más que los arándanos. Al marcharte, te mezclaban algunos de los arándanos con un helado muy cremoso y te comías un postre cojonudo. Esta es la secuencia fotográfica del proceso:





Desde la granja de arándanos, se podía ver el puente Onaruto (enlace a la wiki en inglés aquí).


De este puente ya había hablado en una excursión anterior que hicimos a Shikoku.


Es famoso por los grandes remolinos que se forman bajo él, debido al flujo de las mareas en el mar interior de Harima. El agua fluye porque la corriente que rodea la isla tarda más tiempo que la que entra por la parte oeste. El flujo de agua nivela los dos lados del estrecho. La velocidad a la que entra el agua varía entre el centro y las orillas, debido a que las profundidades son distintas. En el centro es del orden de 100 metros. Ojo, que no es que yo sea mu listo, que esto te lo explican en carteles a pie de puente, en varios idiomas.



Los remolinos dependen de las mareas, así que el momento cumbre para verlos va cambiando ligeramente todos los días. Además, dependen del momento en el que está la luna. Se pueden consultar en esta web, en la que aparecen los momentos cumbre de los remolinos con detalle diario. Existe la posibilidad de acercarse a esos grandes remolinos en barco. Muchos turistas lo hacen así.




Nosotros optamos por hacerlo desde el mirador que hay bajo el puente Onaruto, y que se llama Uzu-no-michi.


Hay que pagar 500 yenes, y caminar unos 450 metro por debajo del puente para llegar a un mirador, con el suelo transparente, para ver los remolinos desde unos 45 metros de altura.