Esta mañana hemos enviado las cajas que nos llegarán a Japón por barco. Ha sido un estrés prepararlo todo para entonces. Después, más tranquilos, hemos podido hacer el permiso de conducir internacional (entiendo que más fácil de cambiar allí que el español, y válido mientras tanto) y recoger el visado para ir a Japón: válido por un año, renovable y sin permiso para salir del país (no hay problema, eso se puede pedir aparte una vez que llegue).
En fin, tiempo productivo de burocracias infinitas. Podría haber sido peor.
miércoles, 25 de marzo de 2009
martes, 24 de marzo de 2009
DESEMPLEADO
Bueno, ya está: ayer dejé mi trabajo, paso previo a mi marcha al lejano oriente. Han sido 7 años, 9 meses y 20 días. Gracias a esta página se puede calcular fácilmente el tiempo pasado entre dos fechas. Además te lo da en número total de días (casi tre mil), minutos, semanas, muy completito.
Lo que más echo de menos ahora mismo, mi portátil. Tengo el sobremesa en una caja de camino a Japón, y tengo que usar el portátil japonés de mi chica para escribir este blog, o navegar por internet, o lo que sea. Con el teclado español es fácil, aunque me falta alguna tecla (de puntuación o auxiliares). Después de 8 años con un portátil a mi disposición será duro volver a la época de no tenerlo. Pero me ayudará a enfocarme en el japonés.
En los días/meses posteriores, echaré de menos a muchos de mis compañeros, con los que he tenido una relación muy estrecha de currar duro, pasarlas mal juntos (eso une mucho) y de cervezas y copas a discreción cuando ha sido necesario.
Ahora, empieza una nueva etapa de mi vida, que me tendrá en Japón antes de una semana.
Lo que más echo de menos ahora mismo, mi portátil. Tengo el sobremesa en una caja de camino a Japón, y tengo que usar el portátil japonés de mi chica para escribir este blog, o navegar por internet, o lo que sea. Con el teclado español es fácil, aunque me falta alguna tecla (de puntuación o auxiliares). Después de 8 años con un portátil a mi disposición será duro volver a la época de no tenerlo. Pero me ayudará a enfocarme en el japonés.
En los días/meses posteriores, echaré de menos a muchos de mis compañeros, con los que he tenido una relación muy estrecha de currar duro, pasarlas mal juntos (eso une mucho) y de cervezas y copas a discreción cuando ha sido necesario.
Ahora, empieza una nueva etapa de mi vida, que me tendrá en Japón antes de una semana.
jueves, 19 de marzo de 2009
VISADOS
Una de las cosas que necesito hacer para poder quedarme en Japón es disponer de un visado de residencia. Al estar casado con una japonesa, el trámite es "automático"; esto es, mientras cumplas con la burocracia, no te ponen muchas pegas.
Ayer finalizamos el trámite, que consiste en demostrar que hay alguien en Japón que me puede mantener (mi sra esposa, por ahora), y que estamos casados para el registro civil japonés.
Lo primero se justifica con un papel en que los empleadores de mi chica dicen que efectivamente trabaja con ellos y tal. Si no fuese así tendría que "cubrirnos" otra persona.
Lo segundo, con una copia de nuestro "libro de familia japonés" (más un papel que un libro). Este lo tramitamos por fuera del cauce de la embajada, porque era más rápido así (solo me queda hasta el 30 de marzo).
Una vez entregados los documentos en el consulado, se quedan con tu pasaporte. imagino que para ponerle una pegatina bien chula que diga que puedes vivir allí (y trabajar, algún día). Cuando esté listo me llamarán para recogerlo.
Es una suerte vivir en Madrid y poder ir al consulado cuando se te ponga en las narices. De otra forma sería una putada hacer estos trámites.
Ayer finalizamos el trámite, que consiste en demostrar que hay alguien en Japón que me puede mantener (mi sra esposa, por ahora), y que estamos casados para el registro civil japonés.
Lo primero se justifica con un papel en que los empleadores de mi chica dicen que efectivamente trabaja con ellos y tal. Si no fuese así tendría que "cubrirnos" otra persona.
Lo segundo, con una copia de nuestro "libro de familia japonés" (más un papel que un libro). Este lo tramitamos por fuera del cauce de la embajada, porque era más rápido así (solo me queda hasta el 30 de marzo).
Una vez entregados los documentos en el consulado, se quedan con tu pasaporte. imagino que para ponerle una pegatina bien chula que diga que puedes vivir allí (y trabajar, algún día). Cuando esté listo me llamarán para recogerlo.
Es una suerte vivir en Madrid y poder ir al consulado cuando se te ponga en las narices. De otra forma sería una putada hacer estos trámites.
lunes, 2 de marzo de 2009
28 FEB 2009 - LA AVENTURA COMIENZA DE VERDAD
No puedo pensar en nada que hubiese hecho nuestra boda más perfecta. Todo fué genial. La novia estuvo guapísima, y nos conmovió a todos (me incluyo) tanto como con su radiante apariencia como con sus palabras, con lo que suponía el hándicap del idioma.
Comienza así (o continúa) una aventura incomparable. Soy muy feliz.
Comienza así (o continúa) una aventura incomparable. Soy muy feliz.
sábado, 7 de febrero de 2009
PATINAJE SOBRE HIELO...¡¡CON COCHE!!
Lo de probar los menús de boda ha sido toda una aventura. A pesar de que toda la carretera de la Coruña estaba bien hasta Guadarrama, e incluso de ahí hasta el Escorial, a la entrada del pueblo empezaba ya a haber una colección de nieve que para qué las prisas.
Después de un poco de patinaje sobre hielo con coche (el único daño reseñable ha sido el que me han hecho las pelotas al subir y bajar por la garganta varias veces en pocos minutos), conseguimos llegar al hotel/restaurante a hacer la prueba. Todo fue muy bien, dejamos el tema un poquito más atado (el momento se acerca...) y luego para volver lo pasamos de nuevo un poco mal hasta salir a una carretera un poco más rodada.
De hecho, tuvimos que salir en dirección contraria, porque la buena era un poco empinada y el coche no quería subir. Estaría cansado, el pobre...
Después de un poco de patinaje sobre hielo con coche (el único daño reseñable ha sido el que me han hecho las pelotas al subir y bajar por la garganta varias veces en pocos minutos), conseguimos llegar al hotel/restaurante a hacer la prueba. Todo fue muy bien, dejamos el tema un poquito más atado (el momento se acerca...) y luego para volver lo pasamos de nuevo un poco mal hasta salir a una carretera un poco más rodada.
De hecho, tuvimos que salir en dirección contraria, porque la buena era un poco empinada y el coche no quería subir. Estaría cansado, el pobre...
viernes, 6 de febrero de 2009
YA QUE ESTAMOS...
En fin, pues eso: que ya que hemos rearrancado la maquinaria blogeril, que menos que darnos una vueltilla para ver cómo está el tema. Hoy, sin ir más lejos:
- Empieza el fin de semana (¡¡por fin!!)
- Tenemos prueba de vestido de novia (aunque yo no lo vea)
- Tenemos intento de compra de ropa para un servidor (camisa, gemelos, corbata, zapatos... ¡¡lo odio!!)
- Tenemos prueba de menús de boda, a ver qué tal se nos da
Joder, no hace más que acercarse el día, y yo con estos pelos, y la casa sin barrer...
- Empieza el fin de semana (¡¡por fin!!)
- Tenemos prueba de vestido de novia (aunque yo no lo vea)
- Tenemos intento de compra de ropa para un servidor (camisa, gemelos, corbata, zapatos... ¡¡lo odio!!)
- Tenemos prueba de menús de boda, a ver qué tal se nos da
Joder, no hace más que acercarse el día, y yo con estos pelos, y la casa sin barrer...
jueves, 5 de febrero de 2009
CUENTA ATRÁS...
Hago el firme propósito de retomar este blog, toda vez que se va acercando la fecha de mi nueva salida de España, esta vez (parece que) para largo.
Después de mi boda española a finales de Febrero, me quedará solo un mes para arreglar todos los papeles, mudanzas y demás para salir hacia Japón de forma más o menos definitiva.
Allí, de nuevo más papeles (¿cuántas cosas habrá que hacer?¿habrá mucha burocracia?¿será igual de pesado que hacerlo en España? ¡peor no puede ser!). A un par de meses de llegar, boda japonesa: ¿que no querías caldo?¡pues dos tazas!
En fin, de todas las aventuras habrá que dar cumplida cuenta. Y como el motor llevaba prado mucho tiempo he decidido darle la patada, arrancarlo un poco, comprobar batería, niveles, poner agua en el limpiaparabrisas... antes de empezar el viaje.
Después de mi boda española a finales de Febrero, me quedará solo un mes para arreglar todos los papeles, mudanzas y demás para salir hacia Japón de forma más o menos definitiva.
Allí, de nuevo más papeles (¿cuántas cosas habrá que hacer?¿habrá mucha burocracia?¿será igual de pesado que hacerlo en España? ¡peor no puede ser!). A un par de meses de llegar, boda japonesa: ¿que no querías caldo?¡pues dos tazas!
En fin, de todas las aventuras habrá que dar cumplida cuenta. Y como el motor llevaba prado mucho tiempo he decidido darle la patada, arrancarlo un poco, comprobar batería, niveles, poner agua en el limpiaparabrisas... antes de empezar el viaje.
lunes, 28 de abril de 2008
SANTIAGO DE CHILE REVISITATED
Hace mucho que no escribía nada. Tres semanas en España, mudándome a nuevo apartamento, y la llegada de mi chica no me han dejado tiempo para nada, a pesar de que hay algunas cosillas que se podrían contar (visita a la embajada japonesa en Madrid, espera para conseguir tarjeta de residente extranjero en la policía, disfrute del Golf GTI que me gustaba en el instituto 15 años después, la ecoesfera que me regalaron en la empresa, etc). A ver si me pongo algo al día, ¿no?
El caso es que, antes de darme cuenta, se acabó el tiempo en Madrid y tuve que volver a Santiago, donde voy a pasar tres semanas cerrando temas pendientes hasta mi vuelta definitiva el fin de semana del 10 de mayo. El tiempo ayuda a marcharme: empieza a llover, a hacer algo de frío, se caen las hojas de los árboles... todo lo que hace un año lo hizo un poco difícil, ahora me va a ayudar a marcharme sin mirar atrás, sino solamente hacia delante, a los meses que me esperan en Madrid, donde espero que todo vaya muy bien.
Como proyectos, hay conciertos en el horizonte, sanfermines, alguna visitilla más por ahí, algo de complemento de curriculum, un proyecto espero que no muy intenso en el trabajo (con que me deje irme a casa a las siete...).
El caso es que, antes de darme cuenta, se acabó el tiempo en Madrid y tuve que volver a Santiago, donde voy a pasar tres semanas cerrando temas pendientes hasta mi vuelta definitiva el fin de semana del 10 de mayo. El tiempo ayuda a marcharme: empieza a llover, a hacer algo de frío, se caen las hojas de los árboles... todo lo que hace un año lo hizo un poco difícil, ahora me va a ayudar a marcharme sin mirar atrás, sino solamente hacia delante, a los meses que me esperan en Madrid, donde espero que todo vaya muy bien.
Como proyectos, hay conciertos en el horizonte, sanfermines, alguna visitilla más por ahí, algo de complemento de curriculum, un proyecto espero que no muy intenso en el trabajo (con que me deje irme a casa a las siete...).
domingo, 30 de marzo de 2008
EL FINDE CON PABLONCHI
En fin, ahora que estoy con un poco de tiempo por delante, sala vip y conexión wireless, puedo hacer mención al finde pasado, en el que Pablonchi se arrimó de visita desde Sao Paulo.
Para los que no son compañeros de empresa (que son un buen número de los lectores) sólo contar que Pablonchi es compañero de trabajo, que hicimos juntos lgunas cosillas en Madrid y que ahora está imponiendo su ley en Sao Paulo (en la oficina que mi empresa tiene allí). Aprovechó el viernes de Semana Santa (ni en Chile ni en Brasil es fiesta el Jueves Santo) para acercase, pasar un par de noches en Santiago, ver lo que pudiera, poner otra muesca en el revolver (otro sello en el pasaporte) y otra vez a Sao Paulo.
Lo de no celebrar el Jueves Santo es engañoso. Parece que es que ya no respetan nada, pero el viernes nos costó encontrar un restaurante para cenar. El plan A y el plan B estaban cerrados. El sábado le enseñe a Pablonchi todo Santiago, ya que lo subí al cerro de San Cristóbal (funicular y teleférico) desde el que se divisa toda la ciudad. Misión cumplida.

Después comimos como animalitos sin conocimiento en un restaurante muy bien montado, probando cosas típicas de Chile (como el Pisco Sour de aperitivo, los locos, y alguna cosilla más) y otras no tan típicas.

Después de comer, nos acercamos un poquillo al Palacio de La Moneda y a la Plaza de Armas, para después cumplir como campeones con un cafelito y una siesta de campeonato.

Por la noche estuvimos cenando como reyes, presentando a dos amigos, Pablonchi y el Atún de Pascua (creo que se cayeron de puta madre). Después, copas, copas, copas, y a dormir. La disco no dejó a Santiago en mal lugar en opinión de Pablonchi, y a la segunda que lo pretendía llevar estaba cerrando cuando llegamos (eran las cinco de la mañana). Así que a dormir, a intentar recuperarse el domingo y a Sao Paulo de vuelta. El finde no dió para más.
Estuvo muy bien tener un colega pata negra en casa este finde. La novia, los amigos, la familia, es lo que de verdad echas de menos. Pero eso lo arreglo en cuanto me avisen por megafonía y me suba al avión.
Para los que no son compañeros de empresa (que son un buen número de los lectores) sólo contar que Pablonchi es compañero de trabajo, que hicimos juntos lgunas cosillas en Madrid y que ahora está imponiendo su ley en Sao Paulo (en la oficina que mi empresa tiene allí). Aprovechó el viernes de Semana Santa (ni en Chile ni en Brasil es fiesta el Jueves Santo) para acercase, pasar un par de noches en Santiago, ver lo que pudiera, poner otra muesca en el revolver (otro sello en el pasaporte) y otra vez a Sao Paulo.
Lo de no celebrar el Jueves Santo es engañoso. Parece que es que ya no respetan nada, pero el viernes nos costó encontrar un restaurante para cenar. El plan A y el plan B estaban cerrados. El sábado le enseñe a Pablonchi todo Santiago, ya que lo subí al cerro de San Cristóbal (funicular y teleférico) desde el que se divisa toda la ciudad. Misión cumplida.
Después comimos como animalitos sin conocimiento en un restaurante muy bien montado, probando cosas típicas de Chile (como el Pisco Sour de aperitivo, los locos, y alguna cosilla más) y otras no tan típicas.
Después de comer, nos acercamos un poquillo al Palacio de La Moneda y a la Plaza de Armas, para después cumplir como campeones con un cafelito y una siesta de campeonato.
Por la noche estuvimos cenando como reyes, presentando a dos amigos, Pablonchi y el Atún de Pascua (creo que se cayeron de puta madre). Después, copas, copas, copas, y a dormir. La disco no dejó a Santiago en mal lugar en opinión de Pablonchi, y a la segunda que lo pretendía llevar estaba cerrando cuando llegamos (eran las cinco de la mañana). Así que a dormir, a intentar recuperarse el domingo y a Sao Paulo de vuelta. El finde no dió para más.
Estuvo muy bien tener un colega pata negra en casa este finde. La novia, los amigos, la familia, es lo que de verdad echas de menos. Pero eso lo arreglo en cuanto me avisen por megafonía y me suba al avión.
sábado, 29 de marzo de 2008
LA SALA VIP
Van pasando los días y no he tenido tiempo de ir contando, por lo que algunos fieles al blog (¿eo?, ¿queda alguno?) pensarán que soy un desapegao y que no escribo nada. En fin, tienen razón, pero como muchos de los que leen esto ya saben, he estado muy liado cerrando mis temas profesionales en Chile para poder volver, hoy mismo, a Madrid.
De hecho, estoy escribiendo esto desde la sala VIP de Iberia en el aeropuerto Arturo Moreno Benitez de Santiago. Mi empresa nos paga a los desplazados el vuelo inicial y la vuelta definitiva en clase Bussiness, lo que me da acceso a una sala muy retro con barra libre de copas, zumos, cafes, etc... Lo malo de la barra libre de copas es que meterme un Jack Daniels a las doce del mediodía pues como que no me apetece nada.
Además, no es mi último vuelo. Pasaré tres semanas en Madrid, recibiendo a mi chica, que llega el martes, y acomodándonos un poquito. Después la dejaré allí sola otras tres semanas (soy una sabandija) para cerrar definitivamente mi aventura chilena y volver por una temporada al foro. Lo que pasa es que era más fácil tomar este vuelo y comprar billete para mi vuelta que andar comprando de todas formas y además tener que mover éste. Así que uso este vuelo, me traigo la mayor parte de lo que he ido acumulando en el último año y haré el próximo viaje en turista.
Me reafirmo en mi opinión de que esto de la clase bussiness es para gente a la que le sobra el dinero o a la que se lo paga su empresa (como es mi caso esta vez). Con un zumo de naranja y una conexión wireless no se llega al ideal que como pobre proletario tenía de las salas VIP. Pero en fin, que le vamos a hacer...
De hecho, estoy escribiendo esto desde la sala VIP de Iberia en el aeropuerto Arturo Moreno Benitez de Santiago. Mi empresa nos paga a los desplazados el vuelo inicial y la vuelta definitiva en clase Bussiness, lo que me da acceso a una sala muy retro con barra libre de copas, zumos, cafes, etc... Lo malo de la barra libre de copas es que meterme un Jack Daniels a las doce del mediodía pues como que no me apetece nada.
Además, no es mi último vuelo. Pasaré tres semanas en Madrid, recibiendo a mi chica, que llega el martes, y acomodándonos un poquito. Después la dejaré allí sola otras tres semanas (soy una sabandija) para cerrar definitivamente mi aventura chilena y volver por una temporada al foro. Lo que pasa es que era más fácil tomar este vuelo y comprar billete para mi vuelta que andar comprando de todas formas y además tener que mover éste. Así que uso este vuelo, me traigo la mayor parte de lo que he ido acumulando en el último año y haré el próximo viaje en turista.
Me reafirmo en mi opinión de que esto de la clase bussiness es para gente a la que le sobra el dinero o a la que se lo paga su empresa (como es mi caso esta vez). Con un zumo de naranja y una conexión wireless no se llega al ideal que como pobre proletario tenía de las salas VIP. Pero en fin, que le vamos a hacer...
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