viernes, 2 de septiembre de 2011

UN TIFÓN Y YO EN PELOTAS

Resulta que hoy llegaba a Kobe el 12º tifón de la temporada. No es el 12º que llega a Kobe. Los van dando número según se forman y unas veces tocan Japón y otras se van hacia Taiwan, o no llegan a tierra, o lo que sea...


La cosa es que, como ya he comentado otras veces, esto aquí lo tienen supercontrolado y no suele haber mucho problema. Además, estos tifones no son tan exageraos como lo que han tenido encima los americanos estos días con el huracán Irene. Esto es porque, incluso cuando vienen directos como este (Kobe está justo en el centro de la trayectoria descrita en la imagen anterior), para llegar a Kobe el tifón tiene que pasar primero por la isla de Shikoku, y los tifones aflojan bastante cuando tocan tierra: estamos bastante resguardaditos...

Ha estado todo el día haciendo bastante viento, con rachas de lluvia bastante intensa, pero vamos, nada que impidiera salir de casa: hemos estado de dentista, supermercado, esas pequeñas cosas. Por la tarde me he animado a ir al gimnasio, a pesar de que el aviso del tifón marcaba lo gordo para esta noche: yo, con dos cojones.

Despues de acabar en la piscina, la rutina suele ser ducha, sauna y bañito en el ofuro al aire libre (rotenburo). En otra ocasión conté como funciona esto del baño en Japón, pero ahí va un breve resumen: uno se lava y aclara, y despues se mete en pelota picada en una bañera en la que puede haber o no otros tipos, o pueden venir aunque estés tú dentro. Decir bañera puede que despiste un poco, tal vez sería mejor llamarlas pequeñas piscinas. En cualquier caso, la profundidad es poca, para que te llegue el agua al cuello cuando estás sentado. La limpieza en estos sitios suele ser de nota, no preocuparse.

En el gimnasio hay tres de estas "pequeñas piscinas" u "ofuros", una caliente interior, una fría interior (ideal al salir de la sauna) y una caliente exterior. A mi éste último es el que más me gusta, porque tiene la misma temperatura, pero es menos sofocante debido a que está al aire libre, en una terraza en la que hay dos paredes y dos cristaleras que dan a los baños masculinos.

Hoy, creía que por el tema del tifón lo tendrían cerrado, pero no: y ahí me he metido. La verdad es que ha sido una exeriencia porque, a pesar de que la terraza es pequeña como para que se meta el viento (esta cerrada por los cuatro costados, solo está abierta por arriba), se oía zumbar al viento de lo lindo. Quería poner la captura en google maps del gimasio, esperando que se viera el ofuro que comentaba, pero los mapas son antiguos (o el gimnasio muy nuevo) y me he encontrado con un solar usado como aparcamiento...



En Street View las fotos si son más recientes y se ve la fachada, pero no la imagen aérea en la que estaba yo pensando.

Al final, parece que algunos afectados si que han habido: acaban de decir en la tele que un nosequé de acero que ha caido de una obra le ha roto un hueso a alguien en mi mismo distrito. ¡¡Para haberlo matao!!

2 comentarios:

EL TÍO CHIQUI dijo...

jejej...genial! Yo tampoco me quedo en casa cuando hablan de tifón! Algún día me pilla el toro! ;)

Expatriado dijo...

En Shikoku, que son los que están en primera línea de tifón, parece que ha pegado bien. En otros sitios también ha habido daños, aunue no sea más que por la cantidad de agua que ha caido.

Chiqui, hasta quedándote en casate puedes resbalar en la ducha. No es cosa de jugarse la vida todos los días cuatro veces, pero tampoco encerrarse, ¿no?