jueves 12 de noviembre de 2009

IKEBANA EN KYOTO

Hace como cosa de un mes fuimos a Kyoto a una exposición de ikebana. El ikebana es el arte del arreglo floral japonés. Aunque mi mujer practica el ikebana en una clase semanal, yo soy un completo desconocedor del tema. Se que hay varias clases o estilos, pero poco más. Sí que me gusta verlo cuando tengo oportunidad, así como los jardines zen o ĺa caligrafía japonesa. A todo le aplican una devoción por la calidad y una meticulosidad que es perceptible incluso para un profano.


Cuando mi mujer vuelve de clase de ikebana se trae las ramas y flores que ha usado en la clase, y vuelve a montar el arreglo en casa. Como la clase es semanal, y eso es lo que suelen aguantar los arreglos, resulta que todos los días tenemos uno, que cambia de semana en semana.

El caso es que algunas de sus profesoras articiparon en una exhibición que recogía arreglos de los mejores profesionales de todo Japón. Se celebraba en Kyoto, en Takashiyama, unos grandes almacenes de allí, y que dedicaron bastante espacio a la exhibición. Había arreglos de todo tipo, unos realizados por una persona y otros en equipo, unos con flores y otros sin flores. Algunos incluso con frutos, como granadas. Algunos eran muy tradicionales, pero no faltaban los que, incluso desde mi punto de vista, se percibían como innovadores o modernistas. Los recipientes también eran muy interesante, siendo los de bambú nuestros favoritos.


Me sorprendieron también muchas flores que no conocía. Por ejemplo, éstas que son como de terciopelo.


También podían verse señorar vistiendo kimono. Aunque las mayoría son señoras más bien mayores, no es difícil ver chicas jóvenes que también los llevan. Eso si, es más para ir a dar una vuelta, o para una ocasión especial, que para ir a clase o a trabajar.



Si éstas fotos os han picado un poquito la curiosidad, en mi álbum de facebook están éstas y otras muchas. Para verlo, solo hay que pinchar aquí.

lunes 26 de octubre de 2009

ARASHIYAMA (KYOTO)

El caso es que, con motivo de mi cumpleaños, mi señora se desmarcó con una estancia en un hotel de Kyoto, cena, desayuno y comidas típicas (para ella), viaje en tren romántico, descenso de río en bote (con algunos rápidos que otros) y visita a templos patrimonio de la humanidad, bosques de bambúes... vamos, que me pongo manos a la obra y lo cuento un poco.


El caso es que, en Japón, las mejoras épocas para venir son dos. La primera es la época del sakura (la flor del cerezo) a commienzos de la primavera. La otra está empezando ahora. Es la época en la que enrojecen las hojas de algunos árboles, dando unos efectos espectaculares en muchos sitios.

Como sitios, en un país como Japón hay muchos lugares a los que ir. Kyoto es uno de los imprescindibles. Habiendo sido corte durante varios cientos de años (del siglo VIII al XIX) , y dado que en Japón no se centralizan las ciudades al estilo español (plaza mayor, catedral, ayuntamiento), resulta interminable de ver, y toda la vida puedes estar, según los expertos, descubriendo cosas nuevas.

En esta ocasión fuimos a la zona de Arashiyama, donde hay un río muy importante para la historia de la ciudad. Por él llegaba de las montañas la madera con la que se edificaban casas y templos, y tiene la curiosidad de que se llama de manera diferente desde cada orilla (siendo un río bastante pequeño). Se le llama Hozu desde la orilla Este, y Katsura desde la Oeste. Nuestro hotel estaba enfrente del río. No era un hotel tradicional japones (o ryokan), donde duermes en futones en el suelo, pero vamos, europeo tampoco lo era del todo.


Allí cenamos (en los hoteles japoneses se incluye generalmente cena y desayuno) e hicimos noche. La cena fue un kaiseki como es tradicional en Kyoto. Son muchos platos y se convierte en un "tapeo", pero con comida japonesa, claro. Después pondré un enlace para que veáis mas fotos, pero vayan por delante un par de ejemplos




Después de hacer noche, nos levantamos a eso de las siete o siete y media, tuvimos un desayuno "a la japonesa". Comer pescado para desayunar es algo que en casa no hacemos. Pero la verdad es que cuando vas a un hotel estos desayunos no están nada mal. Por supuesto, las primeras veces se hace raro. Y raro sigue siendo. Pero poco a poco le vas encontrando su puntillo, sobre todo si está bien preparado, como fué el caso. De nuevo pongo algunos ejemplos.




Desde el hotel, nos fuimos a la estación de tren de Arashiyama, donde cogimos un tren "Romántico" que sube paralelo al río hacia las montañas.




Después cogimos un autobús hasta el embarcadero de botes, donde abordamos uno que nos bajó de nuevo hasta el hotel, pasando por un paisaje espectacular. La barca, hasta arriba de gente, era manejada por tres tripulantes, uno de ellos de 76 años, que era el que más le daba al remo...




Llegamos con el tiempo justo para comer, en un restaurante bastante famoso de la zona, una de las especialidades de la zona: el tofu. Concretamente el oyudofu, que se calienta en agua en un perolo sobre tu propia mesa, como podéis ver en las imágenes. Eso si, sentados en el suelo y habiendo dejado los zapatos en la puerta...




Los salones del restaurante eran abiertos a un jardín muy grande, al que luego le hicimos una visita más detallada...




Después de eso, nos fuimos a ver un templo zen, Patrimonio de la Humanidad, que había cerca (impresionante el jardín) y un bosque de bambúes.





Es difícil, incluso con una entrada como ésta, explicar todo lo que vimos, o transmitir las sensaciones que tienes cuando ves sitios como este. Para ayudar un poco, incluyo los accesos a dos álbumes de fotos en facebook, que tienen comentarios en prácticamente todas las fotos. No hace falta tener cuenta en facebook para verlos. Así que ahí van:
Álbum 1
Álbum 2

CUMPLEAÑOS (35)

No es el primer cumpleaños que celebro en el blog, y por tanto no es el primero que celebro fuera de España. Hace un par de años por estas fechas estaba en Chile comentándolo tal que así.

Algunas de las características de ambos cumpleaños son comunes, y otras no tanto. Las felicitaciones siguen siedo más por mail que por otro lado. Aún así, gracias al facebook, me ha llegado más que entonces. Gracias a todos los felicitantes, también desde aquí, que se que algunos no tenéis cuenta en facebook (no se a qué estáis esperando).

Una de las cosas que comentaba entonces, y que sostengo ahora, es que mientras no se cambie el prefijo los años no caen mal. 35 es un número bastante redondo. Y mal no lo pasé, como podéis leer en la siguiente entrada.

miércoles 7 de octubre de 2009

PEAZO TIFÓN

Parece que se nos echa encima la madre de todos los tifones. Esto, que no suena nada bien, lo tienen realmente muy controlado los japoneses. En el campo puede ser realmente peligroso, porque puede haber desplazamientos de tierra y cosas así (un par de personas murieron hace un par de meses debido a algo así). En las ciudades, no es demasiado peligroso. Esto es debido a varios factores.

Primero, la frecuencia: estos señores juegan a esto todos los años. La excusas españolas de cuando llueve mucho (¿quién lo iba a decir?) aquí no sirven. Es raro que el impacto de un tifón en una ciudad provoque pérdidas personales, e incluso las materiales son muy contenidas (los diseños de edificios, anuncios y demás mobiliario urbano tiene en cuenta estas cosas).

Segundo, el dinero: Japón es un país con pasta suficiente para mantener un servicio meteorológico, unas fuerzas de seguridad, y un nivel de información a la ciudadanía ejemplares.

Realmente lo de la información es bastante interesante. En la tele tenemos un canal sólo para estas cosas, terremontos, tifones, etc. Además, se puede consultar la web de la agencia meteorológica de Japón, de donde salen algunas de las imágenes de esta entrada, o escuchar a mi mujer, que tampoco es mala idea.

La cosa es que los tifones vienen del Pacífico tropical, donde el agua está más calentita, y por efecto de la condesación y de no se qué otras cosas más se montan en la moto y nos vienen a ver. En detalle lo explican muy bien en la wikipedia con mucho más fondo científico que yo. Así que no me molesto.

Ahora bien, normalmente los tifones no alcanzan las islas de Japón como va a hacer este del que estamos hablando. Pasan cerca, lo suficiente como para dar una buena ración de lluvia (como la que está cayendo ahora mismo) o tocan en alguna parte del país.

La cosa es que este, como puede verse en la imagen, está previsto que nos coja por abajo y nos de un repaso bien dado hasta que salga por el norte. Según me cuenta mi señora, los medios comentan que este tifón es de los de uno en diez años... aunque esperamos mantener nuestra transmisión, poco frecuente pero segura, a través de los canales habituales, como blog, facebook...


En esta imagen no se ve bien, pero en la página de la agencia se ven otras en las que detallan las horas a las que se espera que el tifón vaya atacando los diferentes sitios. En fin, que mañana casi es mejor no salir a comprar el pan, parece...

miércoles 30 de septiembre de 2009

Y VAN... (III) - ¡¡SEIS MESES!!


Pasan los días, pasan los meses, y ya llevo medio año en Japón. Mi japonés, va mejorando, aunque muy poco a poco. El buen tiempo se va acabando (hoy lleva lloviendo todo el día) y supongo que eso afectará algo al ánimo. Cuento los meses que faltan para llegar a España, y apunto mentalmente las cosas que quiero comer, los sitios a los que quiero ir y las personas con las que me gustaría encontrarme.

En cualquier caso, este es un muy buen sitio para vivir, lo rápido que se me pasan los meses lo demuestra. Ni siquiera presto al blog la atención que debería; a ver si corrijo eso pronto. Tengo bastantes temas por tocar en el tintero, a si que a ver si me voy poniendo al día.

lunes 28 de septiembre de 2009

CARNET DE CONDUCIR

Bueno, pues en solo seis horas (¡¡toma ya!!) me he hecho con mi carnet de conducir japonés. Tiene una pinta parecida éste que he encontrado por internet:


La cosa es que yo vine con un permiso de conducir internacional (válido por un año) expedido en España. Y creíamos que con eso valía, al menos por ahora. En una consulta a los de tráfico de aquí nos enteramos de que no, de que si estás aquí viviendo hay que hacer el trámite y agenciarse un permiso a la japonesa.

Así que allí nos plantamos, un día que teníamos libre, a las 8:30 de la mañana, con original y copias de carnet de conducir español y pasaporte, así como una traducción al japonés de mi carnet español. Cogimos un número (el primero) en la oficina donde se hace el primer trámite, y nos fuimos a desayunar, porque abren a las 9:00 o 9:30.

Una vez volvimos a la oficina, nos verifican que he vivido en España al menos durante tres meses después de sacarme el carnet de conducir español. Esto llevó un rato largo por dos razones:
1.- El funcionario confundió la fecha de expedición del carnet que tengo ahora (2008) con la fecha en la que lo obtuve por primera vez (1993, la que interesa a estos efectos).
2.- Resulta que por la fecha que andaba buscando el funcionario mi pasaporte es un caos de visados chilenos, argentinos, peruanos, japoneses y canadienses. Naturalmente, no van en orden, y trazar dónde estaba y cuando le llevó un rato, al pobre, que además lo estaba haciendo mal (porque buscaba alrededor de 2008, en vez de 1993).

Me preguntaron como fue mi exámen (aunque ellos tenían su propia información). Parece que tenemos cierto nivel en España, porque no hizo falta más que revisión de aptitud visual para validar que podían darme el carnet japonés. A eso de las 11:00 estábamos listos.

El problema es que, para darme el carnet, me juntan en un salón con todos los que se están sacando el carnet en el día (por el método tradicional de teórico y práctico). En el salón hay que estar a las 13:00. Pero la charla informativa nos la dan a las 14:00 (sin retraso, estaba planificado así). Allí nos cuentan que no hay que beber ni tomar drogas al volante, que hay que presentarse si te llama tráfico, lo que puedes conducir y lo que no, y una serie de cosas más.

Después nos ponen en fila para tomarnos foto, recibir los papeles provisionales que hemos ido acumulando a lo largo del día y hacernos el carnet. A las 14:30 nos ponen en fila y nos dan el carnet en cuestión (por fin), después de seis horazas. El total de la broma, entre traducción y tasas, es de unos 60€.

Como en Japón soy principiante me toca poner, durante un año, los simbolitos que lo indican (la "L" española, vamos), aunque los límites de velocidad son los mismos que para el resto de conductores (en España son menores). En japón se ponen tanto delante como detrás. El de delante va con una ventosa en el parabrisas. El de detrás es magnético, y se pega a la parte trasera del coche. Son tal que así:



Ya solo falta hacerse con el tema, que no es moco de pavo. Entre los coches sin embrague, los semáforos a la americana (aunque el semáforo esté pasado el cruce, tu te tienes que parar antes) y el conducir por la izquierda, la cosa tiene tela.

Lo de conducir por la izquierda no es demasiado complicado (al fin y al cabo, es por donde acabamos conduciendo en España en autovías), si no fuese por las glorietas (gracias a Dios no hay apenas), que se hacen al revés, y los giros, en los que hay que estar muy atento.

martes 22 de septiembre de 2009

SHOICHI YOKOI

Hoy hace doce años que murió Shoichi Yokoi. El nombre no os dirá nada, pero yo os cuento su historia. Este señor era un sargento del ejército japonés que permaneció en una isla del Pacífico durante 28 años sin saber que la guerra había terminado. Volvió a Japón en 1972, donde se casó y vivió hasta 1997.


Como hoy se han cumplido 12 años de su muerte nos han cascado un reportaje en la tele. Este reportaje es el que me ha dado la idea de escribir esta entrada.

Hoy, en la isla en la que estuvo este señor (Guam) se conserva una replica de la caverna, excavada en la tierra, en la que se escondía (la isla no estaba desierta, ni mucho menos); la original fue destruida por un tifón. En ella tenía hasta un mecanismo para hacer sus necesidades que conectaba con el río, estanterías y una litera, a pesar de que se iluminaba en el interior con unas linternas que hacía con cocos, donde quemaba aceites. La de la foto, creo que es la auténtica.


Ha sido muy interesante ver como este hombre se hacía sus propias ropas (fue aprendiz de sastre hasta que lo reclutaron en 1941), incluyendo botones y otros útiles.


No fue el único japonés que pasó por una historia similar. Japón tenía la friolera de tres millones de soldados estacionados en el Pacífico, con lo que fue algo incluso bastante común. La lista completa puede encontrarse aquí (en inglés). Shoichi Yokoi tampoco fue el que más tiempo tardó en ser descubierto, ya que un par de años más tarde apareció alguno más. Pero estos eran varios, que vivieron juntos y fueron muriendo con los años hasta que fue descubierto el último, Hiro Onoda, dos años después de haber muerto el último de sus tres compañeros.

Una vez vuelto a Japón, Shoichi Yokoi se casó, como he escrito antes. Su estado mental y físico era muy bueno. Se convirtió en tertuliano televisivo (en Japón eso abunda mucho más que en España, aunque parezca mentira) hablando sobre temas de supervivencia. Menudo experto, ¿no?. También se presentó para parlamentario, pero no ganó el escaño.

viernes 4 de septiembre de 2009

CUMPLEAÑOS DE DORAEMON

Aunque es una serie que no sigo (como ninguna otra desde mis tiempos de instituto), el gato Doraemon me parece de los personajes más atractivos entre los manga y anime japoneses. Ayer se celebraba su 30 cumpleaños, y por eso, en la página de Google Japan cambiaron su logotipo para hacerle un homenaje:


La imagen hace referencia al gorro volador de Doraemon y a la puerta mediante la cual se mueve (con Nobita y sus amigos) a lo largo y ancho del espacio-tiempo.

Y es que la cosa es un poco enrevesada, porque la fecha de creación del robot Doraemon (yo tampoco sabía que era un robot), es el 3 de septiembre de 2112. Es un robot con forma de gato que es mandado por un descendiente de Nobita (el protagonista, un niño más tonto que el asa de un cubo) para intentar cambiar el pasado (nuestro presente) y no malvivir en el siglo XXII, que es lo que le toca.

Ahí es donde empiezan las aventuras de este personaje que lleva 30 años de emisión ininterrumpida en televisión. Se creó entre 1969 y 1970 en manga; o sea, en cómic o historieta gráfica. Los padres de la criatura son Fujimoto Hiroshi y Motoo Abiko (ya fallecidos). Fuera de Japón es muy conocido (sin ir más lejos, se puede seguir también en España), pero en Japón es toda una institución, con el grado de embajador. Como es de trazos muy secillos, muchos japoneses te lo dibujan perfectamente. Entre ellos, una de mis profesoras en la escuela de japones. Otra anécdota curiosa fue cuando fui al templo en el que se rodaron escenas del último samurai (en el Monte Sosa, no muy lejos de casa). Allí me encotré, delante del templo en el que reza Katsumoto, un gigantesco Doraemon pintado en la explanada de tierra de delante de la entrada. No pegaba mucho en ese entorno, pero estaba bordao. De hecho, cuando subías a la segunda planta de un edificio anexo se apreciaba todavía mejor, no debió ser fácil hacer uno tan grande...

En una librería de la estación de tren de Umeda encontré una colección del manga en japonés e inglés y estuve a punto de invertir en aprendizaje de japonés a base de ocio mangaril. Me contuve, pero no lo descarto.

Solo apunto dos cosas más, la dirección de la web oficial de la serie en Japón y el comentario de que no es la primera vez que se hace algo así en google, sino que también se hizo con Astroboy el año pasado, aunque en en este caso "solo" era el 5º aniversario.

lunes 31 de agosto de 2009

ELECCIONES EN JAPÓN

No se si ha llegado mucho a España el tema de las elecciones en Japón. Ayer estuve acompañando a votar a mi señora, y hay algunas cosas que comentar al respecto.

Lo primero de todo, los resultados. Se sabía que iba a haber un vuelco electoral, pero para lo que ha habido eso es quedarse corto. Los japoneses son muy reticentes al cambio. Como ejemplo los resultados electorales hasta ayer mismo: El Partido Liberal Democrático (PLD) ha estado gobernando en Japón durante 55 años de forma prácticamente ininterrumpida. La excepción es un periodo de 11 meses en los años 93 y 94. Han hecho falta 20 años de crisis económica (desde el estallido de la burbuja inmobiliaria a primeros de los 90) para que se produzca este cambio.

Lo que sucede es que el cambio ha sido de los gordos: con datos por confirmar, de un total de 480 escaños en la Dieta (cámara baja), el PLD pasa de 303 a 119. Mientras, el Partido Demócrata de Japón (PDJ), que lidera Yukio Hatoyama, ha pasado de 112 a 308.

Las cosas que preocupan a la gente son el elevado gasto público y su eficiencia, la elevada deuda (casi el doble de su multimillonario PIB), la reforma educativa que ha llevado a cabo el partido hasta ahora en el poder, el descenso de la natalidad y el consiguiente envejecimiento de la población.

Otros temas incluidos en el programa de estos señores que han ganado ahora son el cambio de las relaciones con otros países asiáticos (acercamiento) Estados Unidos (pasar de subordinado a socio) y la reforma de la Constitución para poder tener un ejército como tal (la Constitución actual, impuesta por EEUU después de la II Guerra Mundial, lo prohibe, aunque ejército si que hay, dependiente de la policía). Veremos en qué quedan estas cosas en el futuro próximo.

Como anécdotas de la votación, las siguientes:

1.- Los japoneses no se identifican para votar. Vienen con una papeleta del censo (sin foto) y son preguntados por su fecha de nacimiento para contrastar que son ellos.

2.- Una vez identificado te dan las papeletas para votar, que fueron tres (en el caso de ayer). No hay una papeleta por partido, sino que se ESCRIBE en la misma. Por poder, se podría votar a Shinchan, Doraimon o a Mazinger Z.

3.- Las urnas son metálicas. En ellas deposita el voto el votante, no el responsable de la mesa electoral.

4.- En las elecciones de ayer se votó al Parlamento, y a una especie de representante local.

5.- Además, en otra papeleta marcas si quieres que no permanezca alguno de los componentes de la Corte Suprema de Justicia. Ni mi mujer, ni por supuesto yo mismo, sabemos bien cómo funciona ésto, cuántos votos negativos se requieren para quitar a uno de ellos o si se quita a un número determinado en cada una de las elecciones.

Hay que tener en cuenta que, en Japón, la Democracia es algo impuesto, no se luchó por ella, y la población vive un poco de espaldas a ella (como si les diese igual, vamos). Parece que el cambio que estamos viendo (y, en mi caso, viviendo) puede representar también un cambio en esa manera de pensar.

El caso es que hay bastantes diferencias con el voto en España, siendo fundamentalmente lo mismo. Ahora, al partido en el poder le tocará ponerse las pilas. Si en el plazo que hay hasta la elección de la Cámara Alta no se ven mejoras, es posible que se les vuelva la tortilla, y la Cámara Alta debe aprobar las leyes propuestas desde la Baja. Ese es uno de los problemas que ha tenido el gobierno actual los últimos dos años.

domingo 23 de agosto de 2009

MALDIVAS (II) - MALA ÉPOCA

Parece que agosto no es la mejor época para visitar Maldivas (diciembre y enero son los mejores meses). Lo que sucede es que es un lugar tan impresionante que hasta en mala época te parece espectacular, y la idea de conformarte a ti mismo te hace ver ciertos inconvenientes como ventajas. Lo voy contando poco a poco.

Para llegar a Maldivas utilizamos Malasyan Airlines. Muy contentos con la calidad del avión y el servicio. las azafatas van en traje típico Malayo (ver enlace) y no escatiman en almuerzo o bebidas como hacen otras compañías. Hicimos escala en Kuala Lumpur (un aeropuerto muy majo), donde se llega desde Osaka en unas 6 horas, y desde allí a Male (capital de Maldivas) en otro vuelo de unas tres horas y media.

Una vez en Male nos recoge la gente del Resort en una motora, y nos planta en el hotel en unos 25 minutos "expresos" de pantocazos contra el mar a toda pastilla. Cuando llegamos es de noche, no nos hacemos una idea clara de cómo es la isla, pero nos acomodamos en nuestro Beach Bungalow, justo al lado de donde se hospeda una pareja de japoneses, Hiroki y Bochan, con su hija Yuna. Bochan es amiga de Hitomi de sus tiempos de instituto, y viven en Bankok (Tailandia) debido al trabajo de Hiroki. Con ellos pasamos los primeros tres días. Fue una suerte tenerlos allí con nosotros, porque meteorológicamente hablando, fueron los peores. Llovió a diario, a veces bastante, pero la temperatura ambiente es tan buena, y la del agua también (como 25º o así) que hasta chispeando te metías a bucear entre corales y pececillos.

Esta es una foto del Beach Bungalow:


Las pegas del Bungalow éste: nos lo dieron en el extremo de la laguna coralina , donde había más cantidad de corales petrificados, y era casi imposible entrar al agua a pie desnudo. Además, medio baño estaba a cielo abierto y con las lluvias, la bañera se resentía. En cuanto a la ducha, no sabías si te mojaba más el agua del grifo o la de la ducha. Lo que en temporada buena puede ser darse un baño (o ducha) bajo las estrellas, lloviendo perdía parte del glamour. En cualquier caso mucho encanto, techos de madera (alísimos) y hoja de palmera, cama king size, y buffet de desayuno, comida y cena. Íbamos en "todo incluido" así que si llovía te tomabas unas birras y a pasar el chaparrón.

Pruebas del tiempo que nos hizo hay unas cuantas. La primera, lo más parecido a un atardecer que pudimos capturar con la cámara:


La segunda, las nubes que había, incluso en los ratos "buenos"


O esta, donde se ve el resort de enfrente (otra isla).


Para despedir a nuestros amigos, nos hizo un tercer día bastante bueno. Tiramos de cámara sumergible y pasamos un día de snorkelling (buceo con gafas y tubo) para enmarcar. Lo de la cámara es un puntazo. No sale cara y te asegura hacer fotos como éstas:





En la cuarta noche nos trasladamos a una suite "sobre el agua". Es un alojamiento bastante más caro, pero con dormitorio y salón independientes, terraza de madera con escalerilla hasta el agua, jacuzzi y toda la película. En vista general:


En detalle:



Una vista del salón:


Otra de la terraza desde dentro de la habitación (el circulo verde es una pegatina en el cristal, ni el sol ni la luna de Maldivas llegan a ser tan raros). Como puede verse, aprovechábamos los ratos de lluvia para hacer fotos...



Y dos fotos más del dormitorio, con la filigrana de sábana y flores que nos hicieron en la cama (al fin y al cabo, esto era una luna de miel, aunque un poco tardía...)





En los tres días siguientes a la marcha de nuestros amigos el tiempo se arregló un poquillo (sin pasarse). De hecho, un día nos pusimos protector solar y todo. La cosa es que llover seguía lloviendo, pero por la tarde-noche, respetando un poco las mañanas. Como comentaba, todo tiene sus ventajas. En ausencia de sol, ni te quemas ni te embadurnas de grasa para protegerte. Por otro lado, la temperatura (ambiente y del agua) era muy buena, llegando a bañarnos mientras llovía. Y por otro lado, la máxima "masificación" a la que llegábamos era la que muestra la imagen siguiente:


Y, como me está quedando un poco largo, me reservo alguna cosa más para alguna que otra entrada posterior. Solo comentar que la vuelta fue horrorosa. La combinación era infame, ya que para volver el avión para en Colombo (Sri Lanka), con lo que te pones en Kuala Lumpur en siete horas. Además, nos esperaban quince horas de espera en dicho aeropuerto, que resolvimos alquilando una habitación en un hotel que hay en la misma terminal para hacerlo más llevadero.