jueves, 17 de marzo de 2011

ECHANDO UNA MANO

Permitidme que me alargue un poco contando lo que hemos estado haciendo hoy. Si contándolo me siento la mitad de bien que haciéndolo lo más probable es que me de un infarto (y no, no es lo que estáis pensando, que ya no tengo 20 años).

Os pongo en antecedentes. Hace unas semanas nuestra amiga Bochan nos informó de que venía con su hija Yuna a pasar unos días a Japón. Bochan es una amiga de mi mujer, ex-compañera del instituto (amiga de toda la vida, vaya) que vive en Tailandia por motivos de trabajo de su marido (Hiroki). Ya en otras ocasiones os he contado cuando nos mandan unos mangos riquísimos, cuando estuvimos en Universal Studios o cuando fuimos a las Maldivas. Y más cosas que no he contado... en fin, buenos amigos, a los que vemos menos de lo que nos gustaría.

Esta foto nos la hicimos en nuestra visita a Universal Studios

Bueno, pues eso, que como era una ocasión especial, y aunque Hiroki no podía venir, íbamos a hacernos una excursión a Awajishima, una isla relativamente cercana a Kobe a la que se llega cruzando el puente colgante de Akashi Kaikyo, ese al que llevé a los de Madrileños por el Mundo. La idea era visitar esa isla, quedarnos por allí en un hotel con un buen onsen y hacer noche.

Con el tema del terremoto lo cancelamos. En primer lugar porque Bochan venía vía Tokio (sus suegros viven allí), y no tenía claro en un primer momento si podría llegar. En segundo lugar, por falta de ganas. Tanto a ella como a mi mujer les parecía mal irse a pasarlo bien cuando hay tanta gente afectada por el terremoto y el tsunami.

Ayer nos enteramos de que había una gente en Kobe recogiendo todo tipo de ayuda para llevar a la zona afectada. Hasta ahora era imposible, debido al estado de las carreteras hasta allí, la imposibilidad de repostar o vete tu a saber que razón. Incluso ahora no puede ir cualquiera, pero la empresa de transporte que va a enviar esta ayuda tiene permiso. En Kobe ocurrió el último gran terremoto en japón, en 1995, con 6500 víctimas, y hemos sentido este en el alma y en el recuerdo. Así que hoy mi mujer y yo hemos ido de compras, nos hemos gastado lo destinado a nuestra escapada a Awajishima y lo hemos llevado al punto de recogida, que era... ¡un club de golf!.

Club de Golf Port Island

El club de golf en cuestión se llama como la isla donde está situado, Port Island. Es una isla artificial, ganada al mar, en la que está el puerto de Kobe, uno de los mayores de Japón. En esta entrada os hablaba un poco del terreno ganado al mar, y hay una imagen de Google Maps en la que se ve esta isla.

¿Qué hemos llevado? Pues lo que se nos ha ocurrido. Ahí van algunas fotos. Perdonad la calidad y el poco detalle, porque íbamos con prisas (como siempre). Lo que no se ve os lo cuento y en paz, ¿vale?

Lo primero, pañales. Los padres son unos irresponsables. Se procupan por salvar a sus criaturas y no se les ocurre echar mano a un paquete de pañales para después. Y eso que la situación es complicada que te rilas, compañero. Ahí van los pañales de Anpanman para solucionarlo en lo que podamos.

Pañales en el asiento de atrás del coche. En el maletero ya no cabía nada

Después, compresas para las señoras. Otras irresponsables. No se acuerdan de que con el disgusto les va a bajar el periodo a todas a la vez, y que eso sin ropa, agua ni por supuesto compresas es una situación complicada. Bueno, a mi tampoco se me habría ocurrido, pero gracias a las noticias y a que mi mujer se pone en su lugar mucho antes que yo (claro), intentamos mitigarlo un poco. La foto está tomada en marcha, perdón por la falta de nitidez (¡qué torpe soy!).

Compresas, en los asientos de atrás del coche. Mejor que te atice una compresa en un frenazo que una lata de conserva.

A continuación una foto de como iba el maletero del coche, que ahora os cuento:

El maletero del coche

Leche infantil en polvo. Los bebes de menos de dos años son otros irresponsables. No os lo cuento porque os lo imaginaréis, pero vaya, ahí iba la leche, que no se ve porque está a la izquierda de las cajas marrones y debajo de las bolsas blancas.

Ropa infantil en esas bolsas blancas. En la tienda donde hemos ido a comprar los pañales y la leche en polvo tenían unos descuentos impresionantes en ropa infantil (de 1000 a 300 yenes, cosas así). Como está acabando el invierno hay rebaja, pero precisamente esta ropa de invierno es la que viene bien en el norte de Honshu, donde los afectados no tienen calefacción, electricidad ni mantas o ropa suficiente. Es poca ropa la que enviamos, y solo para los más peques. Sentimos no haber echado más. Aunque estemos en Marzo hoy nos ha vuelto a nevar en Kobe (¡y estamos al lado del mar!) A 1000 Km al norte debe estar haciendo un frío que duele solo pensarlo.

Pitanzas varias en esas cajas de cartón. Hemos ido a una tienda que conocemos en la que comprar los dueños de los restaurantes. Normalmente en los supermercados a los que vamos no hay paquetes muy grandes de nada, con lo que les generaríamos un montón de basura y la obligación de abrir mucho paquete para preparar poca comida. Comprando en esa tienda, además de aprovechar mejor el dinero conseguimos minimizar eso.

Hemos comprado un par paquetes de espaguetis de varios kilos cada uno (¡sin exagerar, eran enormes!). También leche en polvo, varios botes de miel de a kilo, preparados de curry de a kilo, una caja de preparado para hacer sopa de miso (con el arroz, lo que nunca falta en una comida japonesa tradicional), botes de salsa para pasta... no sé, lo que se nos ha ocurrido y hasta llenar el maletero del coche.

Todo esto que hemos comprado, sin embargo, no es más que UNA PUÑETERA MIERDA, comparado con lo que hace falta, con la de gente que hay allí sufriendo, con el frío que hace en ese sitio en esta época y el que seguirá haciendo hasta dentro de un par de meses (allí la primavera llega bien tarde).

Si estás leyendo esto desde cerca de Kobe, el punto de recogida es en: ポ-トアイランドゴルフ倶楽部(神戸市中央区港島9―2―5), se puede entregar de 9am a 10pm, y el límite para el envío del día 19 (pasado mañana) es mañana a las 6pm.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

No, no es una puñetera mierda! Se puede hacer más poco a poco que pensando en qué se podría hacer.
Esa es la trampa, como hay tantas cosas que hacer no hacemos nada, para lo que va servir...
Pues sí sirve.
Bien hecho chicos!
Las condiciones son difíciles, pero no desesperadas. Ahora hay que levantar un país, o parte del él, de nuevo. Cualquier poco es necesario.

Expatriado dijo...

Ojo, no digo que no sirva para nada. Digo que es una gota minúscula dentro de lo que hace falta enviar. Por supuesto que (ver el primer párrafo) nos ha hecho sentir muy bien, por primera vez desde hace una semana.

Lucia dijo...

Me parece estupendo vuestra colaboración , a veces lo poco es mucho .

Javier V dijo...

Muy buen gesto, si señor! No sólo cuenta el detalle sino la cantidad donada, demostrando vuestra caridad social. El esfuerzo de unos pocos suma al esfuerzo de todos. El camino se hace compromiso.

Isosq dijo...

Me parece muy buena idea la q tuvisteis, y bueno aunq es una pequeñisima parte si todo el mundo hiciera esto, se solucionaria el asunto...
Un saludo