lunes, 1 de noviembre de 2010

LA "FALSEDAD" DE LA TELE (II)

Continuando con el tema de la entrada anterior, quería comentar el tema de los recortes. Como os podréis imaginar se grabó mucho más de lo que aparece en patalla (ya os comenté que conmigo al menos grabaron en dos días distintos, mañana y tarde). Esto es cierto también para el resto de participantes en el programa. ¿por qué a unos se les recorta más y a otros menos?

Yo tuve la fortuna de aparecer muchos más minutos que el resto de madrileños. Casi el doble que dos de ellos (José Luis y Luis) y tres veces más que el último (Daniel). Y fue así sin enseñar mi casa (algo en lo que yo insistí), porque me parece algo muy personal, ya que no solo la familia y amigos ven el programa, sino también gente a la que yo no invitaría a mi casa en la vida (y no me refiero a los periodistas del programa, sino a algunos que, a través de la tele, se te cuelan dentro). Tampoco me gustan las preguntas típicas de "cuanto pagas" (si es alquiler), "cuánto pagaste" (si es comprada), "cuantos metros tiene"... vamos, lo dicho, demasiado personal para mi gusto, por interesante que pueda parecer a los espectadores.

El hecho de aparecer más lo achaco a varios factores, que no tienen por qué ser todos igual de ciertos (admito sugerencias):
  1. Yo iba el primero. Supongo que es más difícil meter la tijera al que va primero. De todas formas parece que se me cayeron cuatro minutos en el último momento. En cualquier caso, la decisión de ponerme el primero no se bien en qué se basó.
  2. Yo estaba más preparado. Tal vez porque el resto de los que participaron en el programa trabajan, y yo tuve más tiempo para pensar dónde los llevaba o qué hacíamos. Mi mujer me ayudó MUCHO a gestionar las relaciones con algunos sitios a los que fuimos.
  3. Tuve suerte en Kyoto: la historia de los monos se nos ocurrió sobre la marcha. Íbamos a esa zona (que es especialmente bonita en primavera y otoño, pero aún era pronto para ver enrojecer los árboles), y les comenté (al ver un cartel) que lo de los monos estaba cerca. Quisieron ir a verlo porque los animales quedan bien en el programa, y efectivamente fue así. Yo, personalmente, no había estado nunca en ese sitio (aunque sabía que existía por leerlo en mi guía turística de Japón).
  4. Tuve suerte en Kobe: yo les quería llevar a ver el puente (que a mi, particularmente, me encanta), pero la idea era verlo por fuera y hablar un poco de él. Cuando mi mujer se informó del mejor sitio para verlo nos enteramos de que se podía visitar, y me hizo la gestión para que Ueda san, el señor que nos lo enseño, se portara tan estupendamente con nosotros (ya hablaré de esto en otra entrada). Lo imponente del puente hace el resto, y eso que finalmente no se usó mucho de lo que grabamos ahí.
  5. Aún veo Japón con los ojos de un extranjero (poco a poco te vas acostumbrando a cosas que, al llegar, te sorprendían). El resto de madrileños llevan más tiempo aquí. Además, como bien dijo Clara, lectora de este blog y madre de mi amigo Pablonchi, el hecho de escribir este blog me ha acostumbrado un poco a preparar la información, mirar datos (aunque a veces no más que en la Wikipedia) e intentar hacer las cosas interesantes, además de mantener esa "mirada de extranjero" de la que hablaba. Muchas de las cosas que comento en el vídeo las he escrito ya en el blog anteriormente, y a los lectores fieles (que debo tener un par de ellos, calidad pero no cantidad) no les habrán sonado tan a novedad.
  6. Mi mujer es fabulosa: sus explicaciones, sus gestos (incluso cuando me echa la charla), sus gestiones para acudir a los distintos sitios (donde gracias a las cuales nos ponían la alfombra roja) son sus méritos, y no los míos.
  7. Estuve muy suelto. Es verdad. Mucha gente me lo ha dicho, desde el staff del programa (Beatriz y Josue), hasta mi familia y amigos. Yo creía que con la cámara delante estaría muy nervioso, pero la verdad es que no fue así para nada. Entiendo que parte del mérito es mío, y otra parte del equipo, que me hicieron sentir muy cómodo.
Algún otro compañero de emisión ha escrito en su blog críticas muy ácidas, escritas desde la fustración de salir pocos minutos y comparando con los que salimos más. Yo, personalmente, entiendo el punto de vista (yo tuve muchas dudas antes de acceder a salir), aunque no comparta el tono del post ni ciertas valoraciones personales que se hacen en el mismo. La cosa es que, cuando aceptas salir en un programa como éste, no das tu conformidad al reportaje terminado, sino a algo que no sabes cómo va a quedar y que, por lo tanto, está fuera de tu control. En mi caso, que tenía esos temores, no se hicieron realidad (o no demasiado). En el caso del autor de esa entrada, tal vez no tenía esos temores y en su caso si se hicieron realidad, con lo que el impacto fue aún más duro.

Por mi parte, y aunque solo sea por la fortuna de haber conocido al resto de "Madrileños en Kyoto", ha merecido la pena. Y además, ¡qué coño!, yo salí bastante rato... y ¡me vio hasta Paco González! (ya estaba bien de oirle yo a él...).


3 comentarios:

Xavier dijo...

Buenas Guillermo (permíteme el tuteo)
Mi comentario acerca de que los profesionales de TV en el programa "timan" en la primera entrada que haces alusión al programa, no es más que una manera de hablar, y no un comentario serio. Como profesionales de TV tienen mi más sincero respeto y lo único que queria decir era algo parecido a lo que tu ya has comentado en la entrada anterior : en la tele no es todo lo que parece.
Hace tiempo que me dí cuenta de que ésto es así, y a veces no a exprofeso, pero al fin y al cabo así es.
De igual manera, gracias por "desvelarnos" los momentos de detrás de la cámara, y a darnos cuenta -una vez más- que en la TV, todo lo que sale no es lo que parece.

Saludos desde Barcelona!

Xavier

Anónimo dijo...

Eso, eso cuéntanos la verdadera historia del mono. Le echas de menos? Lo sabe tu mujer?

Felipe dijo...

Buenas, Guillermo: ¿Qué tal todo? Ángel me avisó de que salías en la tele y vi el programa.
La verdad es que sí que estuviste bastante bien, muy suelto y además fuiste el participante más ameno e interesante. Por cierto, y con todos mis respetos: Tu mujer es guapísima. Mi novia y yo estuvimos viendo el programa y lo comentamos.
En otro orden de cosas: Que sepas que en el zapping del canal Cuatro salieron al menos un par de escenas tuyas (la de los monos y otra que ahora no recuerdo). O sea que: Ha nacido una estrella.

Un abrazo y me alegro de que estéis bien.

Felipe