
A mi, que las burbujas no me entusiasman, esta bebida me parece de lo mejorcito. Viene en botellín de vidrio, que siempre es un detalle, y se abre como si fuese una lata de sardinas, ya que lleva una especie de tapa metálica que no se enrosca, sino que se arranca. O sea, que hay que bebérselo del tirón. Como es derivado del yogur, entiendo que lo que persiguen con esa tapa es precisamente eso, que nadie se ponga enfermo por beber algo que ha sido anierto hace cierto tiempo y puede haberse estropeado.
Por cierto, ahí va el vídeo de un anuncio de Bikkle para hacerlo más ameno...
3 comentarios:
Curioso desde luego! jeje...lo dicho...el 7 de diciembre voy a un congreso a Kobe, si te hace una caña avísame!
Parece mayonesa entre el tipo de bote y el color. xD
Chiqui: Eso está más que hecho.
Chiqui: Hombre, ni el sabor, ni el olor ni la consistencia tienen que ver, como podrás suponer. Pero leyendo tu comentario... si, entiendo tu punto de vista.
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